Querétaro, Landa y Peñamiller, municipios más vulnerables al cambio climático

Querétaro, Landa y Peñamiller, municipios más vulnerables al cambio climático

Querétaro, Landa de Matamoros y Peñamiller se encuentran entre los municipios del país identificados como vulnerables al cambio climático, debido al riesgo de enfrentar lluvias torrenciales y sequías atípicas, de acuerdo con el diagnóstico nacional del Instituto Nacional de Ecología y Cambio Climático (INECC), señaló Izarelly Rosillo Pantoja, abogada e investigadora de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ).

De acuerdo con la investigadora, el diagnóstico del INECC identifica alrededor de 2 mil 500 municipios del país como vulnerables al cambio climático. De ellos, 200 se encuentran en las categorías de mayor vulnerabilidad, entre los que se encuentran tres municipios de Querétaro, que son la capital, Landa de Matamoros y Peñamiller.

Al respecto, explicó que las condiciones de vulnerabilidad en estos municipios están relacionadas con la posibilidad de registrar lluvias torrenciales y sequías, aunque los efectos pueden variar de acuerdo con las condiciones geográficas de cada región. En Peñamiller, señaló, existe un contexto de escasez de agua y altas temperaturas, mientras que Landa de Matamoros enfrenta temperaturas elevadas en una zona con mayor humedad.

Riesgos

En el caso del municipio de Querétaro, Rosillo Pantoja señaló que su condición geográfica también influye en los riesgos ante lluvias intensas, explicando que el crecimiento urbano sobre las laderas de los cerros modifica la capacidad del terreno para captar agua, por lo que durante precipitaciones atípicas el escurrimiento puede concentrarse en las zonas bajas y generar inundaciones.

Otro de los factores que señaló es la disponibilidad de agua, pues indicó que Querétaro cuenta con 12 acuíferos, de los cuales ocho se encuentran sobreexplotados y cuya falta de recarga de los mantos acuíferos, añadió, puede provocar erosión del suelo y modificaciones en el ciclo hidrológico.

“Estamos en el semidesierrto y tenemos que tomar en cuenta nuestros acuíferos. Tenemos 12 y ocho sobreexplotados. La ausencia de agua nos hace que tengamos un reacomodo geohidrológico de nuestro suelo y subsuelo, y esto implica que, al no tener la posibilidad de recarga de los mantos acuíferos, el suelo se erosione y se venga una alteración del ciclo climático fuerte y por una condición geográfica natural. La ubicación que tenemos implica que de manera natural tenemos una circunstancia a considerar”.

Fuente: OEM

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