Los migrantes de la caravana de hondureños fueron frenados por elementos de la Guardia Nacional, a la altura del paso del coyote y el limón en la ribera del lado mexicano del río Suchiate, donde, al resistirse los migrantes, lanzaron piedras a los uniformados.
El saldo fue de al menos cinco elementos uniformados descalabrados, así como de varios migrantes lesionados. La situación se tornó tensa, pero luego volvió a la normalidad. Por la noche, la presencia de la Guardia Nacional fue reforzada y el cordón de seguridad entre el tramo del Paso del Coyote y el Limón continúa.
El Instituto Nacional de Migración (INM) responsabilizó a los líderes de la caravana centroamericana por los hechos ocurridos la mañana de ayer en la frontera de México y Guatemala, donde un grupo de alrededor de 500 personas, en su mayoría de origen hondureño, ingresó por la fuerza a territorio mexicano al atravesar el río Suchiate.
Explicó que con el apoyo de la Guardia Nacional, agentes federales del INM rescataron a 402 personas migrantes que fueron trasladadas a las instalaciones del Instituto para proporcionarles alojamiento y servicios básicos de salud, agua y alimentación.









