Excelsior, 7 de agosto.- Guillermo del Toro tomó la bandera de México en las manos, la besó, la abrazó y la extendió arrodillado frente a su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, minutos después de develarla ayer en Los Ángeles, California.
Fue ahí cuando se nombró como mexicano e inmigrante, como raro y amante de serlo. Así lo dijo en un discurso inmerso en un panorama de tensión antiinmigrante tras los tres tiroteos en diferentes ciudades de Estados Unidos, uno de ellos en Texas, en donde un joven de 21 años disparó su arma teniendo como principal objetivo a los mexicanos.
En una ceremonia de 40 minutos, el cineasta mexicano, acompañado por la cantante Lana del Rey y el también director y productor J.J. Abrams, bromeó ante las cámaras que tomaron el momento justo en el que la estrella fue develada por su contribución al cine.
Perfil de Autor
- Redacción
Últimas notas
Novedades13 febrero, 2026Ernesto Mizrahi Haiat advierte que proteger infraestructuras críticas es clave en la era digital
Futuro sustentable11 febrero, 2026Daniel Esquenazi Beraha impulsa la regeneración urbana como eje de sostenibilidad en América Latina
Destacadas11 febrero, 2026Banco Azteca apuesta por la inversión masiva con AZTECA 1
Futuro sustentable6 febrero, 2026Con Eduardo Ortegón Williamson, Agua y Drenaje de Monterrey refuerza la prevención en su red de alcantarillado










