Querétaro enfrenta una severa crisis hídrica, clasificándose entre los primeros lugares a nivel nacional en estrés hídrico y vulnerabilidad.
Existe una sobreexplotación de acuíferos con un déficit de millones de metros cúbicos anuales y la zona metropolitana desperdicia casi el 47% del agua potable por fugas y uso inadecuado.
Situación Actual: La demanda supera a la disponibilidad, con un déficit de 130 litros por segundo. La población se ha duplicado, aumentando la presión sobre las reservas.
Contaminación y Calidad: Estudios han detectado presencia de metales como arsénico y fluoruro en pozos del valle de Querétaro por encima de las normas permisibles. El agua es considerada dura y poco recomendable para beber directamente.
Consumo y Fugas: La agricultura consume el 63% del agua concesionada, seguida por el abastecimiento público (15%) e industria (5%). El 37% del agua se pierde en fugas a nivel estatal.
Medidas: Se ha presentado el «Programa Hídrico para el Estado de Querétaro» (2026) enfocado en la gestión, recarga e infraestructura para abordar la crisis.
Reportes: La Comisión Estatal de Aguas (CEA) es la encargada, y se pueden reportar fallas o solicitar pipas a través de sus canales oficiales como el 070.
El crecimiento económico y poblacional ha intensificado la presión hídrica en las últimas tres décadas.










