Prevalece situación tensa por casos de acoso y violencia en la UAQ

No hay acuerdo entre estudiantes y autoridades de la UAQ por el paro.
Prevalece situación tensa por casos de acoso y violencia en la UAQ

Desde el pasado 30 de septiembre, estudiantes de diferentes facultades de la Universidad Autónoma de Querétaro (UAQ) iniciaron un paro.

Exigen a las autoridades académicas de dicha casa de estudios atender múltiples casos de violencia y acoso de género, aunque pocos han sido los avances y acuerdos entre ambas partes. 

Tras cumplirse casi dos semanas de paro, la situación prevalece tensa, sobre todo porque los estudiantes consideran que las autoridades universitarias quieren seguir en el mismo tenor.

Y es que hay registro de al menos 300 casos de violencia y acoso sexual. 

Violencia y acoso en espacios escolares

El tema se ha mantenido en la opinión pública de Querétaro, dado que el estado es el de mayor número de mujeres que han reportado un episodio de violencia en el ámbito escolar con 40.3%, tal como lo revelaron datos de la Encuesta Nacional sobre la Dinámica en las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) 2021. 

De modo que, 208 mil 145 mujeres de Querétaro dijeron haber vivido al menos una situación de violencia psicológica en el entorno escolar, 219 mil 590 reportaron incidentes de violencia física, y 213 mil 552 de violencia sexual a lo largo de su vida, según reporta el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). 

Como se conoció en redes sociales, el caso que detonó el paro fue el de una estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, quien denunció a otro alumno por acoso y amenazas, ante lo cual la administración central de la UAQ propuso como medida el cambio de turno, que a consideración de la afectada y los paristas fue insuficiente. 

Se acumulan casos  

De acuerdo con los estudiantes en paro, quienes se han autodenominado “Facultades Unidas UAQ”, son varios los casos en los que las autoridades universitarias han actuado muy “tibiamente”. 

Uno de ellos es el de Valentina “N” a quien su expareja, estudiante de la Facultad de Psicología, la asesinó; también se encuentra la denuncia de la estudiante de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales por acoso y amenazas con arma de fuego por parte de uno de sus compañeros dentro de las instalaciones universitarias. 

Aunado a los casos de agresiones verbales, hostigamiento, amenazas, persecución académica e incluso de privación de procesos de titulación por hacer públicos los compadrazgos, complicidades y corrupción al interior de los puestos directivos. 

Por tal motivo, los paristas han esclarecido los hechos que motivaron su movimiento, reclamando que los casos ya no son aislados. 

De la misma forma, subrayaron que ante la Unidad de Atención a la Violencia de Género de la UAQ se han presentado cientos de denuncias, a las cuales no se les da avance ni pronta resolución, porque se dificulta la transparencia y clarificación de los hechos. 

¿Qué exigen los estudiantes? 

En una primera reunión, los miembros de “Facultades Unidas UAQ” hicieron una serie de peticiones; no obstante, adelantaron que más adelante presentarían su pliego petitorio.  

Algunas de dichas peticiones fueron: 

  • Actualizar el protocolo de atención de casos de violencia de género 
  • Generar medidas de prevención para evitar el ingreso de armas de fuego en las instalaciones universitarias 
  • Establecer enlaces entre la Unidad de Atención de Violencia de Género con cada una de las facultades y escuelas de bachilleres de esa casa de estudios 
  • Integración de una comisión paritaria encargada de revisar las investigaciones en dicha unidad 
  • Sanciones para cada persona tanto docente, administrativo y estudiantil con carpetas abiertas por violencia de género 
  • Capacitación para el personal de seguridad en materia de género 
  • No represalias para los estudiantes en paro 

 

Sin embargo, tras una semana de paro, y a modo de requisito para presentar el pliego petitorio, los estudiantes paristas pidieron la renuncia de cuatro directivos de la UAQ: 

  • Gonzalo Martínez García, abogado general de la UAQ, a quien acusan de plagio, encubrimiento, omisión de información, abuso de poder, manipulación y hostigamiento laboral. 
  • Alejandro Ramírez Reséndiz, contralor de la Universidad, señalado de incurrir en malversación de fondos, hostigamiento laboral, y de ser presunto autor intelectual de enviar a grupos de choque al paro.  
  • Fernando Rocha Mier, coordinador de la escuela de Bachilleres, plantel Concá, acusado de abuso de poder, manipulación, persecución estudiantil y extorsión.  
  • Juan Joel Mosqueda Gualito, profesor de la Facultad de Ciencias Naturales, quien coordina el proyecto de la vacuna, a quien se le acusa de abuso de poder, acoso, agresión sexual, persecución académica y robo intelectual. 

Respuesta de la UAQ

Por su parte, la UAQ en voz de Margarita Teresa de Jesús García Caspa respondió que las peticiones de los paristas no eran aceptables, porque rompen con el espíritu de la demanda original y parecen responder a intereses políticos. 

De modo que, no se despedirá a docentes, alumnos y personal administrativo de la institución señalados de incurrir en conductas de abuso de autoridad, acoso, agresión sexual, hostigamiento laboral y manipulación. 

“No cortará cabezas como moneda de cambio”, declaró la rectora, al tiempo que llamó a los universitarios a dialogar, para poner fin al paro, así como generar las acciones necesarias para combatir la violencia de género.  

Y agregó que, ninguna de las denuncias que se dijeron en redes sociales se presentaron ante la UAQ, siendo muchas de estas, cosas falsas y carentes de pruebas.   

Denuncian hostigamiento y amenazas 

Diversos miembros de “Facultades Unidas UAQ” señalaron que el movimiento ha sido objeto de hostigamiento y amenazas por parte de grupos de choque, personal docente y administrativos; lo cual solo busca vulnerar y tergiversar los fines de la lucha estudiantil.  

No obstante, en un comunicado advirtieron que las autoridades universitarias han subestimado las acciones estudiantiles que se han tomado para sacar todo tipo de violencia de las aulas de la UAQ. 

Finalmente, y a manera de ejemplificar otra forma de proceder, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), a la fecha ha aplicado más de 200 sanciones firmes por hostigamiento y acoso, entre otras conductas indebidas, cometidas por alumnos, personal docente u otros, de las cuales, 80 han terminado en destituciones de maestros. 

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