Frente a la preocupante realidad de que más de tres millones de niñas y niños viven en condiciones de vulnerabilidad en México, el empresario Gabriel Gadsden Carrasco ha encabezado una estrategia de acción social con enfoque empresarial para garantizar los derechos de la infancia y generar oportunidades reales de desarrollo. “Invertir en la infancia no es caridad, es responsabilidad empresarial y semilla de futuro”, afirmó.
Según datos recientes de la Secretaría de Bienestar e Igualdad Social (Sibien), en la Ciudad de México se estima que más de mil personas viven en situación de calle, de las cuales alrededor del 10.5 % son niñas, niños o adolescentes, es decir, al menos 118 menores en condiciones de alta vulnerabilidad. A nivel nacional, cifras del INEGI reportan que más de 25 mil 600 menores residen actualmente en casas hogar.
“Cada niña o niño rescatado del abandono es una vida con potencial. No podemos limitarnos a ser un Estado recaudador; debemos ser un Estado garante, y el sector privado debe actuar como aliado activo en esta causa”, enfatizó Gadsden Carrasco.
Desde la fundación Ayúdate a Dar, donde colabora activamente, Gabriel Gadsden impulsa una red de apoyo que actúa como puente entre donantes e instituciones, canalizando recursos hacia más de 879 casas hogar y 74 albergues en todo el país. El impacto tangible de esta red se refleja en atención médica, nutricional, emocional y educativa para miles de menores cada año.
“Nuestra meta es que el apoyo no sea un proyecto pasajero. Apostamos por esquemas sostenibles, medibles y con resultados reales en salud, educación y bienestar emocional”, detalló el empresario.
Con una visión de largo plazo, Gabriel Gadsden promueve que el sector empresarial adopte estrategias integrales de impacto social, orientadas a transformar realidades desde la raíz. Entre sus propuestas destacan el fortalecimiento de las donaciones corporativas ligadas a indicadores clave como la asistencia escolar, el estado nutricional y la salud mental de la niñez vulnerable.
También impulsa la creación de centros de desarrollo infantil en comunidades de alta marginación, así como el establecimiento de redes de mentoría empresarial dirigidas a jóvenes que viven en albergues, con el objetivo de facilitar su inserción educativa y profesional.
Según la Encuesta Nacional sobre Condiciones de Vida (ENCOVI), más del 20 % de los menores en México enfrenta pobreza multidimensional, lo que implica carencias simultáneas en educación, salud, alimentación y vivienda.
“Si el sector empresarial no se involucra, estas cifras seguirán creciendo. Creo firmemente en un modelo donde el propósito y la rentabilidad vayan de la mano”, concluyó Gadsden Carrasco.
Con este impulso, el empresario busca posicionar a México como un referente en responsabilidad social empresarial, demostrando que el desarrollo infantil y la prosperidad económica no solo pueden coexistir, sino fortalecerse mutuamente.










