Excelsior, 7 de agosto.- Guillermo del Toro tomó la bandera de México en las manos, la besó, la abrazó y la extendió arrodillado frente a su estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood, minutos después de develarla ayer en Los Ángeles, California.
Fue ahí cuando se nombró como mexicano e inmigrante, como raro y amante de serlo. Así lo dijo en un discurso inmerso en un panorama de tensión antiinmigrante tras los tres tiroteos en diferentes ciudades de Estados Unidos, uno de ellos en Texas, en donde un joven de 21 años disparó su arma teniendo como principal objetivo a los mexicanos.
En una ceremonia de 40 minutos, el cineasta mexicano, acompañado por la cantante Lana del Rey y el también director y productor J.J. Abrams, bromeó ante las cámaras que tomaron el momento justo en el que la estrella fue develada por su contribución al cine.
Perfil de Autor
- Redacción
Últimas notas
Política26 diciembre, 2025Detención de Joaquín Rodríguez Véjar despierta reacciones en Sonora
Destacadas22 diciembre, 2025Alfredo Del Mazo analiza la importancia de los datos en movilidad sostenible
Política19 diciembre, 2025Víctor González Herrera ofrece rehabilitación accesible en Morelos
Destacadas17 diciembre, 2025Shel-Ha refuerza la protección marítima ante riesgos de piratería en plataformas petroleras










